Suena como a predicción astrológica… pero estamos a miércoles hasta ahora.

Con algunos de ustedes, muy muy cercanos, he podido compartir lo compleja que ha sido esta semana con las noticias, retos, cambios que me supone. No es fácil, tampoco difícil porque ahora me gusta la palabra «diferente».

Me he asustado, me he desprendido, he soñado, he imaginado, tengo plan a,b,c,d,e, he recibido apoyo, regaños, silencios, he llorado y mi termómetro externo dice que entre todo eso también he dormido, comido y  cantado, lo cual quiere decir que voy muy bien.

Hice público mi blog y he recibido buenas críticas… no estoy esperando las malas. No, no todavía. Primero quiero dejar fluir esto que hace semanas está listo y a punto de desbordarse y luego si buscamos al corrector de estilo, revisaré la  ortografía, signos de puntuación y otras cosas… por ahora que salga como se siente, sin prejuicios, sin ganas de ser perfecto… que fluya, que fluya como fluyen las letras en mi desde que tengo 13 años… desde que en mi casa cuando alguien preguntaba por mi, decían: está enclaustrada! Siempre estaba escribiendo y como he sido tan autocrítica pues todo eso quedó en la basura. Lo otro que también quedó en la basura fue mi hermoso cuaderno de papel reciclado y portada de gatos que compré hace 20 años en Usaquén, y que el innombrable tiró porque pensaba que yo le escribía poemas a algún hombre diferente a él, que sólo existía en su mente… contradictorio, no?? un año después estaba orgulloso de la mención de honor que me gané en un festival estatal de poesía en México.

Entonces si, he escrito mucho y desde hace como 8 años he intentado usar estos aparatos para hacerlo y no había podido… es que escribir a mano me supone un placer que no me daba el computador (hasta hoy) Hasta hoy que poco puedo contenerme.

Y cómo iba a poder contenerme sí Pablo me dice que debería componer canciones y Pedro me dice que mañana me enseña??? Pocas emociones más grandes que esa…Porque mezclar esto de escribir, con eso de cantar… Wow… me siento como si tuviera seis años y la emoción me invadiera y corriera por el garage de mi casa absolutamente feliz y plena…