compromiso, disciplina y esfuerzo. Sin importar que es lo que te propones el compromiso es un ingrediente que no se puede hacer de lado en cada meta que uno se propone y aún en las que no se propone.

Sí tu quieres conquistar a alguien requieres constancia, brindarle atención, estar en comunicación y eso es disciplina. Si tú quieres cambiar tus hábitos alimenticios hacia cualquier extremo “bueno” o “malo” o no quieres hacer nada al respecto, requieres constancia en tu decisión. Si quieres estar fuera de forma, enfermo, sin fuerza,  eso requiere disciplina: no alimentarse bien, no ejercitarse, no pedir ayuda.

Sï tu quieres mantener una relación madura, tranquila con tu pareja o en tu trabajo también requieres constancia, si quieres estar amargado y culpar a los demás de todo lo que pasa, ser grosero y no entender las razones de los demás, también requieres constancia… Sí te quieres divorciar y dejar una mala relación, esa nueva te exigirá cambios profundos, sí quieres un mejor trabajo, una mejor casa, una mejor relación, una vida menos estresada, un mejor manejo de tus emociones… eso lo logras siendo otra persona y si, siendo constante con esa nueva persona que seas.

A estas alturas de la lectura posiblemente te hayas dado cuenta de lo constante y disciplinado que eres, ahora sí lo que quieres es cambiar para eso sí se necesita un esfuerzo grande, salir de la inercia, de tus excusas, de la presión que ejercen otros en tu vida y que es mayor a tus anhelos ,y ese esfuerzo también debe ser constante y debe nutrirse todos los dias.